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viernes, 30 de diciembre de 2011

DECIMEROS DESEOS PARA EL 2012.

Por José Atuesta Mindiola


Entramos al dos mil doce

con la fe del peregrino,

buscamos en el camino

la luz radiante de goce;

que la confianza rebose

de las tinajas del alma,

y el viento silbe en la palma

sus violines de arreboles

y de noche los faroles

siempre llevemos de enjalma.



II

Que Dios nos dé el esplendor

para embellecer el bien,

y edificar nuestro edén

con las bases del amor,

que el perfume del albor

sea espiral de azucenas;

que brillen las cosas buenas

en el dintel del hogar,

y el abrazo no ha faltar

para sopesar las penas.



III

Y nuestra Patria querida,

soberana y de quimera,

de sus hijos siempre espera

más respeto por la vida;

ya basta de tanta herida,

con la paz mejor vivimos.

A Gobernantes pedimos

honradez a toda prueba;

la guerra siempre es la cueva

de oscurecidos racimos.



Valledupar, 30 de diciembre del 2011


JOSE ATUESTA MENDIOLA

miércoles, 21 de diciembre de 2011

PREMIO ALFAGÜARA- 2011



Tomado de: www.papelenblanco.com/fichas/novela/el-ruido-de-las-cosas-al-caer

PORTADA:







http://www.casadellibro.com/libro-el-ruido-de-las-cosas-al-caer-premio-alfaguara-de-novela-2011/9788420475073/1846043




Premio Alfaguara de Novela

* Juan Gabriel Vásquez, Premio Alfaguara de Novela 2011 por El ruido de las cosas al caer

* Ediciones Anteriores


Desde su primera edición, en 1998, han presidido el Premio Alfaguara: Carlos Fuentes, Eduardo Mendoza, Alfredo Bryce Echenique, Antonio Muñoz Molina, Jorge Semprún, Luis Mateo Díez, José Saramago, José Manuel Caballero Bonald, Ángeles Mastretta, Mario Vargas Llosa, Sergio Ramírez y Luis Goytisolo.

El Premio Alfaguara de Novela se ha convertido en un referente de los galardones literarios de calidad otorgados a una obra inédita escrita en castellano. Está dotado con 175.000 dólares (unos 129.000 euros) más una escultura de Martín Chirino. Su vocación y proyección en todo el ámbito del idioma español en el mundo ha propiciado una difusión internacional de primer orden, apoyado por la edición simultánea de las obras ganadoras en España y América. Hasta el momento han obtenido el Premio Alfaguara de Novela: Caracol Beach de Eliseo Alberto y Margarita, está linda la mar de Sergio Ramírez (ambos ganadores de la primera edición), Son de Mar de Manuel Vicent, Últimas noticias del paraíso de Clara Sánchez, La piel del cielo de Elena Poniatowska, El vuelo de la reina de Tomás Eloy Martínez, Diablo Guardián de Xavier Velasco, Delirio de Laura Restrepo, El turno del escriba de Graciela Montes y Ema Wolf, Abril rojo de Santiago Roncagliolo, Mira si yo te querré de Luis Leante, Chiquita de Antonio Orlando Rodríguez, El viajero del siglo de Andrés Neuman, El arte de la resurrección de Hernán Rivera Letelier y El ruido de las cosas al caer de Juan Gabriel Vásquez

Todos ellos tuvieron una difusión intercontinental y presentaron sus obras en casi todos los países de habla hispana a lo largo del año de promoción. El éxito de sus obras se ha reflejado también en las traducciones contratadas a otras lenguas y en el interés que ha mostrado el cine en algunas de ellas, como la película Son de Mar, dirigida por Bigas Luna y basada en la novela homónima de Manuel Vicent.


EL PRIMER PREMIO ALFAGÜARA:

MARGARITA ESTA LINDA LA MAR: Novela de Sergio Ramírez

Premio Alfaguara 1998



FOTOGRAFÍA DE LA PORTADA DEL LIBRO, TOMADA DE: http://www.foroamor.com/images/imagenes/pareja-mirando-mar.jpg

1907. León, Nicaragua. En el transcurso de un homenaje que le rinde su ciudad natal, Rubén Darío escribe en el abanico de una niña de nueve años uno de sus más hermosos poemas: «Margarita, está linda la mar...»1956. En un café de León, una tertulia se reúne desde hace años, dedicada, entre otras cosas, a la rigurosa reconstrucción de la leyenda del poeta. Pero también a conspirar. Anastasio Somoza visita la ciudad, en compañía de su esposa, doña Salvadorita. Está previsto un banquete de pompa y boato.Habrá un atentado contra la vida del tirano, y aquella niña del abanico, medio siglo más tarde, no será ajena a los hechos.


POEMA DE RUBÉN DARIO: MARGARITA ESTÁ LINDA LA MAR



http://www.foroamor.com/images/imagenes/pareja-mirando-mar.jpg


Margarita está linda la mar,
y el viento,
lleva esencia sutil de azahar;
yo siento
en el alma una alondra cantar;
tu acento:
Margarita, te voy a contar
un cuento:

Esto era un rey que tenía
un palacio de diamantes,
una tienda hecha de día
y un rebaño de elefantes,
un kiosko de malaquita,
un gran manto de tisú,
y una gentil princesita,
tan bonita,
Margarita,
tan bonita, como tú.

Una tarde, la princesa
vio una estrella aparecer;
la princesa era traviesa
y la quiso ir a coger.

La quería para hacerla
decorar un prendedor,
con un verso y una perla
y una pluma y una flor.

Las princesas primorosas
se parecen mucho a ti:
cortan lirios, cortan rosas,
cortan astros. Son así.

Pues se fue la niña bella,
bajo el cielo y sobre el mar,
a cortar la blanca estrella
que la hacía suspirar.

Y siguió camino arriba,
por la luna y más allá;
más lo malo es que ella iba
sin permiso de papá.

Cuando estuvo ya de vuelta
de los parques del Señor,
se miraba toda envuelta
en un dulce resplandor.

Y el rey dijo: «¿Qué te has hecho?
te he buscado y no te hallé;
y ¿qué tienes en el pecho
que encendido se te ve?».

La princesa no mentía.
Y así, dijo la verdad:
«Fui a cortar la estrella mía
a la azul inmensidad».

Y el rey clama: «¿No te he dicho
que el azul no hay que cortar?.
¡Qué locura!, ¡Qué capricho!...
El Señor se va a enojar».

Y ella dice: «No hubo intento;
yo me fui no sé por qué.
Por las olas por el viento
fui a la estrella y la corté».

Y el papá dice enojado:
«Un castigo has de tener:
vuelve al cielo y lo robado
vas ahora a devolver».

La princesa se entristece
por su dulce flor de luz,
cuando entonces aparece
sonriendo el Buen Jesús.

Y así dice: «En mis campiñas
esa rosa le ofrecí;
son mis flores de las niñas
que al soñar piensan en mí».

Viste el rey pompas brillantes,
y luego hace desfilar
cuatrocientos elefantes
a la orilla de la mar.

La princesita está bella,
pues ya tiene el prendedor
en que lucen, con la estrella,
verso, perla, pluma y flor.

* * *

Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar:
tu aliento.

Ya que lejos de mí vas a estar,
guarda, niña, un gentil pensamiento
al que un día te quiso contar
un cuento.

jueves, 15 de diciembre de 2011

ADIOS A KATIUSKA



FOTO TOMADA DEL ESPECTADOR: nota de: *
Juan Carlos Piedrahíta B. | Elespectador.com

En you tube.com, encontramos este video, y consultando este vínculo puedes ver otros videos de la cantante de música vallenata fallecida martes 13 de diciembre del presente año, en Valledupar, y quien se inició con "Los niños del vallenato del "Turco" Gil", en Valledupar, Cesar, Colombia.

http://youtu.be/VmD8DJsw3Y0



Adios a Katiuska (Apartes de la noticia).
Por: LOLITA ACOSTA

Esta es una de esas noticias para las cuales uno no está preparado para recibir ni para dar. La muerte de un ser joven, una niña de 19 años, en la flor de su juventud y de sus anhelos.

Se ha ido Katiuska Mendoza, la nieta del gran “Colacho” Mendoza, la de la voz potente, clara y melodiosa. Había nacido para ser artista y por eso a los 8 años de edad, sus padres Nicolás “Nacho” Mendoza Torres y Luisa Cotes Acosta, la pusieron en manos del “Turco” Gil y 4 años más tarde, ya como integrante de Los Niños Vallenatos, hizo parte de los invitados a cantar el folclor vallenato en la inauguración de la Biblioteca Presidencial Clinton en la ciudad de Little Rock, en Arkansas (EEUU) en el 2004. Luego vinieron otros viajes, a Panamá y Venezuela y sus muy aplaudidas presentaciones en los Teatros Jorge Eliécer Gaitán y COLSUBSIDIO en Bogotá y Heredia y Centro de Convenciones Getsemaní de Cartagena en el homenaje tributado a Gabriel García Márquez durante la Solemne Sesión Inaugural del Cuarto Congreso Internacional de la Lengua Española en presencia de los Reyes de España, Juan Carlos y Sofía; el ex presidente Álvaro Uribe Vélez; el ex presidente de los Estados Unidos, Bill Clinton, y el ex presidente de la República de Panamá, Martín Torrijos, entre otros grandes eventos.

Su voz quedó registrada en los dos Cds hechos hasta la fecha por Los Niños Vallenatos del “Turco” Gil (Anhelo un futuro y Homenaje a Bill Clinton) y su deseo de profundizar en su carrera de cantante la llevó a Bogotá, donde con el empresario Germán Espinosa adelantaba el proyecto de producción de su propio disco como solista de una agrupación que se iría a llamar “Las Cañaguateras”, bajo la orientación musical del “Turco” Gil.

Katiuska nació el 20 de enero de 1992 en Fonseca, donde culminó su bachillerato en el Roig y Villalba. Acababa de terminar su segundo semestre de Comunicación Social – Periodismo en UNIMINUTO en Bogotá, y también estudiaba música...

viernes, 9 de diciembre de 2011

SOBRE PINTURA-MANZUR









Más Obras y comentarios en:

http://www.colarte.com/colarte/conspintores.asp?idartista=28





TOMADO DEL ESPECTADOR- 9/12/2011




Exposición en el Museo de Arte Moderno de Bogotá
"No se acabó la pintura en caballete"

Por: Liliana López Sorzano
El artista David Manzur presenta un recorrido por la última década de su trabajo, a la que le dio el título de 'Ciudades oxidadas'.



“Con el tiempo uno deja de pensar que es un genio, con el tiempo uno empieza a agachar la cabeza, con el tiempo uno piensa que no termina nada, con el tiempo uno piensa que no puede prometer nada, con el tiempo uno piensa que lo que tiene en la cabeza es mejor que lo que hace, con el tiempo uno piensa que nunca llegará a hacer esa obra que sueña hacer”, sentencia David Manzur al preguntarle qué pasa con su arte y el paso de los años.

A los 82 años, el maestro se encuentra vital, lúcido, divertido, más activo que nunca y feliz de haber reunido todas las obras que los coleccionistas prestaron para mostrar una década de su trabajo bajo el nombre de Ciudades oxidadas, en el Museo de Arte Moderno de Bogotá.

Cuadros de gran formato compenen la muestra. Sus figuras emblemáticas están ahí, la alusión a Velázquez, las ruedas, las moscas, los caballos, los caballeros en armaduras, la repetición de la historia del arte en miniatura. Son como elementos de escritorio que siempre están ahí, al alcance de su mano. Un guerrero, por ejemplo, empuña su lanza contra una mosca en el piso. “ Las moscas adquieren un sentido cinético en mi obra. Solía pintar debajo de dos reflectores y una mosca se posaba ahí, lo que me permitía copiarla sin que se volara. Me la aprendí de memoria. Es un elemento temático, pero viene con una connotación anímica. Es lo único que no se puede espantar, es una parte divertida, de humor”, afirma.

La paleta cromática de estas últimas obras están pintadas con rojo, ocres, amarillos tenues y grises reflejando texturas oxidadas. Esa gama fue la inspiraron de los últimos viajes que ha realizado a India, Nepal, Antártida y Venecia, esa ciudad que siempre lo ha inquietado, “la ciudad más bella del mundo”, confiesa, donde el agua es bella, pero al mismo tiempo es un problema. Los cuerpos de los caballos, esta vez, tienen los cuellos desproporcionados, los gestos al revés y eso responde a una intención del artista de evitar la proporción en los aspectos formales del arte, pero siendo fiel a una forma plástica de interpretar las ideas. En sus múltiples periplos por el mundo, el deterioro urbano y el problema del medio ambiente lo tocaron y estas obras dan cuenta de esa inconformidad. En un lenguaje sutil, que no es denuncia sino testigo, plasma sus ciudades oxidadas, que de alguna manera también desdibujan lo que de niño le tocó vivir. Se crió en España, siempre con la guerra, y con el sentido de lo equivocado, del hambre. En el comedor del internado colegial, que lo sentía más como una cárcel que como una institución educativa, había cuadros del siglo XVII que lo marcaron, dejando un recuerdo que se distorsiona y que se refleja en los cuadros de ahora.

Sentarse con Manzur es recibir una clase de historia del arte. La época escolástica española fue clave como inspiración de su arte. “La pintura del siglo XVII no sólo es la más importante, sino la más decisiva, en la que la pintura llega a agotar el sentido de decir algo en términos literarios para empezar a decirlo solamente en términos plásticos. El gesto manual de una pincelada valía por encima de una interpretación de lo que el artista quería decir. Velázquez con el mugre de una paleta, la traduce en lamé de plata en una menina y eso es una maravilla. De ahí la diferencia entre la formalidad de un arte académico, donde todo no se puede, a la libertad del artista, a esa que le da el siglo XVII”, explica.

Ser pintor figurativo en pleno siglo XX, donde el mundo de las ideas y la expresión fuera del caballete se tomó el arte, puede resultar complicado para muchos. Pero para Manzur, una buena instalación puede ser la radiografía del mismo trasfondo que tiene el mejor pintor con símbolos y metáforas. “Ser buen pintor es difícil. No se acabó la pintura de caballete, lo que se acabó es el talento a pesar de que existan unos pintores figurativos para caer de rodillas”, y agrega: “Ningún artista termina en su época, generalmente otro artista retoma y va más allá”.

Manzur reflexiona sobre su lugar como artista consagrado y cómo ve el arte contemporáneo. “El problema con el arte joven es que rompe y ataca aquello que no conoce. Mirar al pasado es la mejor manera de proyectarse al futuro, porque uno corrige el pasado de alguna forma. Del presente hay que desconfiar, se parece mucho a la moda”.

Mambo. Calle 24 N° 6-00. Hasta el 15 de enero.

*
Liliana López Sorzano | Elespectador.com

jueves, 8 de diciembre de 2011

¿QUÉ HAY DE LITERATURA EN 2011? TOMÁS TRANSTRÖMER- PREMIO NOBEL DE LITERATURA


Tomado de:
http://www.papelenblanco.com/literatura/tomas-transtromer-premio-nobel-de-literatura-2011-avance


El poeta sueco Tomas Tranströmer es el ganador del premio Nobel de Literatura 2011. Según la Academia Sueca “da un acceso fresco a la realidad a través de sus translúcidas y concentradas imágenes”. Esta vez las quinielas no estaban muy alejadas del fallo final del jurado. El Nobel de Literatura no se otorgaba a un poeta desde que lo recibiera la polaca Wislawa Szymborska en 1996.

Esta vez la Academia ha tirado para casa, algo que no ocurría desde que galardonaran a Harry Martinson en 1974. Se comprenden así los gritos de júbilo de los periodistas cuando se ha anunciado el premio. Porque el sucesor de Mario Vargas Llosa nació en Estocolmo el 15 de abril de 1931, es psicólogo de profesión y este premio es la confirmación de que se trata del poeta sueco más importante. Es, además, un buen pianista.

Su primera obra, 17 poemas, apareció en 1954 y desde entonces sus libros han sido traducidos a más de 60 idiomas. En total 15 obras de poesía que en España han sido recopiladas en dos antologías, ambas publicadas por Nórdica: El cielo a medio hacer (2010) y Deshielo a mediodía (2011). Desde que un ictus le paralizara el lado derecho del cuerpo en 1990, sus publicaciones han sido más escasas aunque nunca ha dejado de escribir.

NOCHE-MAÑANA

EL mástil de la luna se ha podrido y la vela arrugado.
La gaviota flota ebria, más allá, sobre el agua.
El pesado cuadrilátero del muelle, carbonizado. El matorral se
doblega en la oscuridad.

En la escalera. El amanecer golpea y golpea
en las verjas de piedra gris del mar y el sol crepita
cerca del mundo. Semiahogados dioses estivales tantean
en niebla marina.

Más información | Primeras páginas de El cielo a medio hacer.
Imagen | Wikimedia.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

¿QUÉ HAY SOBRE LITERATURA EN 2011? Orquestas infantiles y juveniles

Orquestas infantiles y juveniles de Colombia le ponen música a la vida
Con una gira internacional, estas celebran 20 años de inclusión, oportunidades y sueños cumplidos.

http://youtu.be/jfqPK_A2ha0




Subido por Batutaprensa el 11/03/2009

Tema: Colombia Tierra Querida, de Luis Eduardo (Lucho) Bermúdez. Interpretado por la Orquesta Sinfónica Juvenil Batuta Bogotá, bajo la dirección del maestro Juan Felipe Molano. 26 de noviembre de 2008. Auditorio León de Greif de la Universidad Nacional de Colombia en Bogotá D.C


TOMADO DE YOU TUBE.COM

SOBRE LOS AVANCES DE LAS ORQUESTAS JUVENILES COLOMBIANAS, EL TIEMPO PUBLICA EL SIGUIENTE ARTÍCULO
Publicación : eltiempo.com
Sección : Cultura y entretenimiento
Fecha de publicación:23 de julio de 2011
Autora: OLGA LUCÍA MARTÍNEZ ANTE Coordinadora de ESKPE

Orquestas infantiles y juveniles de Colombia le ponen música a la vida
Con una gira internacional, estas celebran 20 años de inclusión, oportunidades y sueños cumplidos.

"Oíste, ¿y vos no has vuelto a robar?", le decía un niño a otro, ambos paisas, mientras afinaban sus violines, hace unos 10 años, en una comuna de Medellín, antes de empezar un concierto de la Orquesta Juvenil Batuta. "¡No!, ¿a qué horas? ¿No ves que me la paso tocando este violín tan bonito?", le contestó el otro. Estas historias sobre el poder transformador de la música constituyen uno de los principios más esperanzadores de Batuta en toda Colombia, desde que fue lanzada por el Gobierno nacional en 1991. El modelo, similar al Sistema de Orquestas Sinfónicas Juveniles e Infantiles de Venezuela, busca fomentar la música clásica entre menores y jóvenes de los estratos menos favorecidos. Su actual director, Juan Antonio Cuéllar, tiene fe en que su trabajo al frente de Batuta significa que "miles y miles de niños sin oportunidades tengan, a través del programa, una razón para vivir, sentirse importantes y recuperar su autoestima". El compositor musical que fue decano de Artes de la Universidad Javeriana, cuenta que en centros de población a los que llegan muchas personas en condición de desplazamiento solo hace presencia Batuta, además de las entidades del Estado, para poner una escuela y trabajar por los niños. Para celebrar sus 20 años, la Orquesta Sinfónica Juvenil del programa, dirigida por el maestro Juan Felipe Molano, se va de gira a Europa, del 15 de agosto al 11 de septiembre. Estará en Berlín y Spandau (Alemania), así como en Verona y Florencia, entre otras ciudades italianas. Incluso, no faltará una visita al Vaticano. Los 65 integrantes de la orquesta interpretarán música de Tchaikovsky y Brahms, y también de compositores colombianos, como Lucho Bermúdez. Los viajeros conforman la punta de la pirámide de estudiantes del programa y conservan la música como profesión. Sin embargo, cuenta Cuéllar, ese no es el único fin de pertenecer a Batuta: "Uno de nuestros objetivos es que transformen el sentido de su vida y lo lleven al trabajo que tengan. La música les ha ofrecido retos que se pueden transferir a otras realidades, que, sin duda, asumen y asumirán muy bien, porque llevan en ellos mismos algo fundamental". Los niños que ingresan a Batuta solo requieren tener el deseo de aprender de música. El programa ofrece estimulación artística y sensibilización musical en su primera etapa, para menores de 4 a 6 años. Según estudios, con ello se fortalecen el razonamiento espacial, los índices de medición de inteligencia, la habilidad matemática, la comprensión de lectura y la capacidad de concentración. A partir de los 7 años, empiezan a tocar algún instrumento, tienen clases de técnica vocal y de lectura y escritura musical, y hacen parte de una preorquesta, conformada por 30 estudiantes. "Cuando se van, llevan la sensibilidad y la belleza como equipaje, tienen otros ideales, otra manera de sentir. Incluso conocen el mundo, sin haber salido de sus casas, gracias a la música", concluye Cuéllar. Historias que tienen distintos tonos Niños y jóvenes del país han cultivado en Batuta un gran amor por la música. 'El violín es una parte más de mi cuerpo' La música se abrió paso en la vida de Luis Alfredo Bedoya con clases particulares de piano eléctrico, que le patrocinaban sus padres. Esa actividad no solo lo sacaba de la rutina de sus estudios en su natal Leticia (Amazonas), sino que lo emocionaba. "¡Era muy chévere!", recuerda Bedoya, que se define como un joven "multiétnico". Su conexión con la música fue mayor cuando se inscribió en las clases de Batuta Amazonas (creada en 1998). Tenía 12 años, y comenzó con el clarinete. Pero, poco después, vio a uno de sus profesores interpretar el violín de forma "magistral", como él la define, y quedó encantado, tanto como para dedicarse de tiempo completo a este instrumento. "Se estableció una conexión a fondo entre el instrumento y yo", cuenta Bedoya -de 19 años-, estudiante de Música en la Universidad Distrital de Bogotá e integrante de la Orquesta Sinfónica Juvenil Batuta Bogotá. (Participará en la gira internacional con otros 64 compañeros.) "Lo que pasa entre el violín y yo es algo orgánico. Cuando lo interpreto, me transporto a otros mundos, es una parte más de mi cuerpo", sigue. Quiere interpretar muy bien la obra de Mendelssohn, su compositor favorito, pero mientras lo logra se dedica a una de sus piezas preferidas: La meditación de Thais, de Jules Massenet. Bedoya tiene muchos sueños: hacer parte de la Filarmónica de Boston, en Estados Unidos; estudiar Música en Europa y ser profesor. Vivir por la música A Janelly López la criticaron mucho, pero no cedió. Puso a su hijo Darwin Andrés Gutiérrez en clases de música en Batuta Quibdó (Chocó) cuando tenía 5 años y le habían diagnosticado anemia de células falciformes. Es un mal que provoca que los glóbulos rojos no tengan forma circular, sino de media luna, lo que hace que se atasquen en los vasos sanguíneos; los pacientes tienen muchos dolores, mala respiración y problemas en sus órganos. Han pasado ocho años desde entonces. La enfermedad no se ha ido -por su cardiopatía y baja constante de sus defensas debe viajar a Medellín para ser internado-, pero Janelly dice que el clarinete que Darwin Andrés interpreta "lo tiene aquí". Antes de la música, agrega, "pasaba más tiempo en el hospital que en la casa; ahora, es al contrario". Inclusive, hasta en la clínica presumen que la música es la conexión del niño con este mundo. Estudiante de grado séptimo, Darwin Andrés interpreta con igual destreza la Sinfonía No. 6, de Beethoven, y una chirimía del Pacífico. Por su enfermedad, no puede hacer deporte y vive con ahogo. "Pero se pone bien cuando canta o toca un instrumento. El otro día estaba acostado y lo invitaron a cantar a un matrimonio, y volvió sano", cuenta Janelly. Y, por ella fuera, que Batuta no tuviera vacaciones. "Es la época en la que más se enferma". 'El oboe me encontró' Una profesora de oboe llamada Érika Torres le mostró a Sandra Franco la magia de este instrumento cuando tenía 14 años. La adolescente, que desde niña era una fanática de la música, llegó a Batuta debido a su fascinación por los sonidos y porque alguien le contó que existía un centro en Kennedy, donde vivía. Comenzó con el corno inglés, pero tuvo problemas: "Me reventaba los labios". Y aunque poco y nada sabía del oboe, la interpretación de la profesora Érika la llevó a querer ejecutarlo. "Yo estaba para tocar otro instrumento, pero el oboe me encontró a mí", dice hoy, a los 19 años. Ahora, busca un cupo universitario para seguir aprendiendo música y ser una mejor intérprete. Su sueño inmediato es poder comprar un instrumento, "que es muy costoso y, por ahora, imposible para mí". Profesión Ex Batuta exitosos Andrés Orozco Estrada. Este director de orquesta de 34 años empezó en Batuta y estuvo en el concierto de lanzamiento del programa. Ha dirigido la Mahler Chamber Orchestra de Alemania. Juan Felipe Molano. Nació en Medellín en 1975, es el director nacional sinfónico de Batuta y dirigió la Orquesta Sinfónica de Yucatán del 2004 al 2007. Ligia Perilla. Es la primera contrabajo de la Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Cultura y entretenimiento
Fecha de publicación
23 de julio de 2011
Autor
OLGA LUCÍA MARTÍNEZ ANTE Coordinadora de ESKPE

¿QUÉ HAY SOBRE LITERATURA EN 2011? Germán Vargas Cantillo

Germán Vargas Cantillo, el hombre que leyó todos los libros
Conmemoración de los 20 años de su muerte.

Literatura, amigos entrañables y una enamorada a la que le presentó la obra y los secretos de 'Gabo', rodearon la figura de Germán Vargas Cantillo, uno de los fundadores de La Cueva. Era su destino. Su padre, liberal, se salvó de la sangrienta batalla de Palonegro, durante la Guerra de los Mil Días, al huir hacia Barranquilla. El lugar que se convertiría en su hogar. El lugar en el que eligió ser feliz y al que regresó para rematar la vida. ¿Qué habría sido de Germán Vargas Cantillo sin Barranquilla? Quizá no se habrían conocido nunca los genios y las risas de Álvaro Cepeda Samudio, Alfonso Fuenmayor, Gabriel García Márquez y él mismo, el otro de estos cómplices mosqueteros. Y nunca se habría creado un mito alrededor de La Cueva. Ni habría nacido un grupo de amigos parranderos que, además, fueron todos creadores. Este 25 de mayo se cumplieron dos décadas de la muerte de este periodista que lo sabía todo sobre los libros. Pero no hubo ni lágrimas, ni misa, ni nostalgia. Hubo champaña. Supo vivir. Y sí que vivió. E intuyó. Fue el primero en recibir el manuscrito. No podía creer lo que estaba pasando ante sus ojos. "Gabriel García Márquez, a los 40 años, está corrigiendo las pruebas de una novela de 490 páginas, que este año dará mucho de qué hablar. Hay razones suficientes para creer que Cien años de soledad -tal es el título-, será la mejor novela colombiana escrita en el último cuarto de siglo y, desde luego, la mejor del autor", escribió Germán Vargas. Y acertó. Desde que leyó los cuentos publicados en el Magazín de El Espectador por ese muchachito inquieto, supo que allí había algo. Lo reseñó en su columna de libros, lo mismo que Cepeda, y a la sala de redacción de El Nacional de Barranquilla fue a parar el futuro Nobel, dispuesto a saber quiénes eran los autores de tan elogiosos comentarios al principiante. Allí mismo nació una gran amistad que solo separó la muerte. El delirio de la cultura Vargas solo le llevaba tres años a 'Gabo', pero su refinado paladar, alimentado vorazmente por los clásicos franceses (leyó los siete tomos de En busca del tiempo perdido de Proust en una semana), la literatura contemporánea estadounidense (Hemingway, Saroyan, Faulkner...) y una temprana mirada a lo que se estaba escribiendo al sur (Cortázar se sorprendió de que lo citaran en Colombia, mientras en su país casi no reparaban en él) le daba pistas para saber que allí había un mundo muy lejos del costumbrismo, al que se había acomodado la literatura colombiana. "García Márquez, al transformar a Aracataca en Macondo, ha hecho algo similar a lo que hizo William Faulkner al dar el nombre de Jefferson a su ciudad de Oxford", escribió en el 62. Su columna diaria en El Heraldo celebraba la vida. Su nombre: 'Un día más'. Allí, se veía que su olfato para encontrar el talento en otros no solo lo alimentaron los libros, sino la vida misma. Una vida que empezó temprano a enfrentarse al mundo. A los 17 narró prácticamente en vivo y en directo la Guerra Civil Española a través de la emisora La voz de Barranquilla. Y tomó partido, siempre, por la libertad. La vida pública lo acompañó por décadas (Alberto Lleras lo nombró secretario del Partido Liberal en Atlántico, fue asistente de los ministerios de Minas y Comunicaciones, director de la Radiodifusora Nacional de Colombia y de Inravisión), pero la verdadera pasión de la que nunca se desligó fue la cultura (en el periódico Encuentro Liberal, editado por Plinio Apuleyo Mendoza, era jefe de redacción y editor cultural). De su mano, llegaron el arte, las fiestas, los amigos. ¿Cómo no encantarse? En las parrandas, unas en Bogotá, otras en Barranquilla, Enrique Grau se disfrazaba de Santa Rosa de Lima y Cecilia Porras lo acompañaba cantando, Alejandro Obregón dejaba pinceladas memorables en plena juerga, Juan Antonio Roda traía el mundo con su genio sarcástico, Hernán Díaz hacía mímica que ponía a delirar a cualquiera, Rafael Moure daba lecciones de charleston y Manuel Mejía Vallejo, simplemente, decidía quedarse durante tres días en casa de Germán porque decía que esa cantina estaba muy buena. Eran charlas inteligentes con sabor a ron. Esta generación de artistas estaba haciendo historia y aún no lo sabía. 'Con esa pelá me caso' Su amor tuvo nombre propio. Susie Linares. Rebautizada por Germán, claro está. Era una niña del Country Club, recién graduada de La Presentación y con planes de casarse. Tenía 18 años, Germán, 35. Era 1954 y su mamá la obligó a ir a la Gobernación del Atlántico para cumplir un trabajo que le había conseguido. Sabía mecanografía y taquigrafía -poco más de nada-, (esas eran las clases donde las monjas, a quienes les parecía vulgar enseñar algo como El Quijote), pero el asistente del Contralor la iba a entrevistar. Era Germán. "Yo lo vi y dije 'esto no puede ser'", cuenta Susie, feliz a sus 75 años. Confiesa que le temblaban las rodillas y no podía quitar la vista de sus ojos azules verdosos (esos que Obregón dijo no poder pintar y por eso lo retrató con la mirada baja). Él se levantó y fue a la oficina de su jefe con una certeza en la mano: "Con esa pelá me voy a casar". Adiós la prima hermana que estaba en lista. "Mi familia no lo podía creer, mis amigas tampoco. ¿Cómo me iba a meter con ese grupo, con esa fama de locos que tenían, ateos, borrachos, sinvergüenzas?", dice Susie, riéndose. Fue lo mejor que pudo haber hecho. "Se me abrió un mundo con Germán". Y sí. De repente, el cine mexicano en el teatro destapado y al que se le podía pedir al proyeccionista repetición de escena, se volvió el pan de cada día. Y de Mujercitas, su máxima aproximación a la literatura, pasó, sin presiones ni humillaciones, a Françoise Sagan ("¡Te van a pervertir!", le reclamaba su entorno), a Stefan Sweig, a Salinger, a Dos Passos. "Ella tenía que saber a qué se referían los amigotes si hablaban de El oso de Faulkner", cuenta Mauricio, su hijo menor. Tan pronto se casaron, en 1956, y con Susie aprobada por los miembros de La Cueva, ella le dijo a Germán que la llevara a un burdel para ver qué era eso. La segunda petición: ir a bailar a un salón popular, de esos donde los amantes se encontraban escondidos detrás de las máscaras. Deseos satisfechos. Le enseñó de libertad, esa que hoy, tantos años después de muerto él, le ha permitido disfrutar cada uno de sus días. Y recordarlo con amor, más que con nostalgia. Germán Vargas fue un tipo generoso. Todos coinciden en ello. Heriberto Fiorillo, entre ellos. Este costeño, la memoria viva de La Cueva, le ha dedicado años y letras a volver de carne y hueso las vidas de sus fundadores. "De Germán me gusta recordar que prefería reseñar lo que le gustaba en lugar de irse en contra de alguien", dice Fiorillo. "Pensaba que todo autor tiene derecho a recibir un comentario sobre su primer libro. Que el segundo, se lo concedía el público", agrega Mauricio. Y fue un mecenas. "El más pobre del país", dice riendo su hijo. "Él hizo la colecta para mandarle a Gabo esos cien dólares que necesitaba tanto, cuando estaba en París. Le llegaron escondidos con una postal", sigue Fiorillo. Nunca le negó la lectura a un cuento o una novela en concurso. Si eran 400, 400 leía. Precisamente por ello, por dejar listo el fallo de un concurso de novela, en mayo de 1991, no salió de viaje con Susie a Nueva York. Nunca llegó al encuentro. No buscó la gloria. Incluso la quemó. Los cuentos que escribió nunca le parecieron dignos, así que los destruyó. Cerrando su vida, intuitivo como era, quemó una a una las cartas de su pasado: la remisión de Cien años de Soledad, las palabras que recibió de Galeano, de Cepeda, de Ángel Rama, de Raymond Williams. Gabo, contrariado al enterarse de esto cuando escribía sus memorias, después de la rabia lo dijo todo: "Era un tipo serio. Ahí está pintado". Dominique Rodríguez Dalvard Redactora de EL TIEMPO

Publicación: Eltiempo.com
Sección :Cultura y entretenimiento
Fecha de publicación: 30 de mayo de 2011
Autor
Dominique Rodríguez Dalvard Redactora de EL TIEMPO